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Embarazo cambia el cerebro de las mujeres

Un estudio reciente publicado en la prestigiosa revista Nature por un grupo de investigadores españoles y holandeses, ha revelado importantes hallazgos que sugieren que el embarazo induce profundos cambios estructurales y funcionales en el cerebro de las madres.

Neurología

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Embarazo cambia el cerebro de las mujeres

El doctor Patricio Sandoval, neurólogo de Red de Salud UC CHRISTUS, explica que “las hormonas esteroidales sexuales juegan un importante papel regulador de la cantidad y forma de las neuronas, cuyos efectos son muy evidentes en etapas del desarrollo como la adolescencia o la menopausia. Por eso, no es de extrañarse que los elevados niveles de estrógenos y progesterona que se observan durante el embarazo, puedan inducir cambios a nivel cerebral”. 

Los investigadores estudiaron a 25 mujeres que no habían tenido hijos y que querían embarazarse en el corto plazo. Se les realizó una resonancia magnética (RM) de alta resolución para evaluar su estructura cerebral basal y otra después del parto. A la segunda se agregó un estudio funcional para observar como cambiaba la estructura cerebral y como reaccionaba el cerebro a estímulos visuales y auditivos relacionados con su hijo recién nacido. Finalmente, en las mujeres que habían sido madres, dos años después se realizó una tercera RM cerebral, para evaluar si los potenciales hallazgos eran sostenidos en el tiempo.

Como grupo control, y utilizando el mismo protocolo, se estudió a 20 mujeres sin hijos y que no se embarazaron y a 19 hombres que querían ser padres y a quienes también se les estudió después del nacimiento de sus hijos.

Sorprendentes resultados

Como era de esperarse, no hubo diferencias en la estructura basal del cerebro entre todos los participantes en el estudio. Sin embargo, sí se observaron marcadas diferencias en las RM cerebrales realizadas después del parto. “Lo que se observó fue una disminución de la sustancia gris cerebral en ciertas zonas específicas de la corteza del cerebro que se corresponden con una red neuronal que en neurociencia se conoce como teoría de la mente, que es el sustrato de la capacidad de atribuir sentimientos, pensamientos e intenciones en el otro, lo que es fundamental en los procesos sociales”, dice el doctor Sandoval.

Los investigadores fueron más lejos. A la segunda resonancia postparto se le agregó una prueba funcional que consistió en observar cómo reaccionaba el metabolismo cerebral ante imágenes y sonidos de bebés ajenos y del propio. “Como resultado se observó que a mayor disminución de la sustancia gris cerebral, más intensa era la reacción de apego al mostrarle fotos o sonidos de su propio hijo, y no de hijos ajenos. Las zonas cerebrales que se activaron metabólicamente con la reacción de apego fueron las mismas que constituyen la red “teoría de la mente” y que mostraron la mayor pérdida de sustancia gris cerebral en la resonancia cerebral post-parto.Estos cambios se mantuvieron en el control a dos años lo que confirma el sello permanente de ellos y descarta un fenómeno transitorio cercano al parto.

El doctor Sandoval dice que los investigadores interpretan estos sorprendentes hallazgos desde una perspectiva evolutiva y sugieren que –en el contexto de la adaptación gestacional- hay un proceso de maduración o especialización de las redes neuronales corticales cerebrales de la madre para generar un sustrato para la cognición social, lo que permitiría a la madre reconocer los estados emocionales, sentimientos y pensamientos de su hijos, lo que favorecería el apego entre ambos y el cuidado materno de los hijos.

“Esta interesante publicación amplía el dominio de la neurociencia cognitiva hacía áreas inexploradas hasta ahora y ayuda a comprender mejor las claves del desarrollo social y de la relación madre–hijo.  A la vez surgen muchas interrogantes, ¿qué pasa a largo plazo con el cerebro de las madres?, ¿qué sucede en los embarazos no deseados?, ¿qué pasa en el cerebro de los niños, comparando aquellos que tuvieron apego materno de los que no?, ¿cuál es rol del ambiente emocionalmente enriquecido en el proceso de cambio cerebral de la madre?, y tantas otras preguntas que esperamos poder ir respondiendo conforme la investigación en cognición social y neurociencia cognitiva sigan avanzando de la mano”, afirma el doctor Sandoval.