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Mitos y errores en la alimentación diaria

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Centro de Salud Familiar
Juan Pablo II

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Mitos y errores en la alimentación diaria

“El pan engorda”
El pan es parte de la alimentación diaria y lo que hace aumentar las calorías es, muchas veces, el acompañamiento (mantequilla, embutido,…). Engorda consumir en el día más energía de la que gastamos, no un alimento en concreto.

“Los productos integrales adelgazan”
Los cereales integrales tienen más fibra y minerales, lo que tiene poder saciante y ayuda a evitar comer más de otros alimentos, regula el tránsito intestinal y evita picos glucémicos. Sin embargo, su contenido energético (calorías) es el mismo que el de los no integrales. Es recomendable su consumo, pero en cantidades moderadas.

“Los suplementos vitamínicos son necesarios”
Micronutrientes: el cuerpo los necesita en menor cantidad que los azúcares, grasas o proteínas, y con alimentación variada y equilibrada cubrimos los requerimientos diarios. Es falso que tomar suplementos vitamínicos refuerza las defensas, a menos que existan deficiencias reales, e incluso tomarlos puede tener consecuencias negativas para la salud. Sólo se recomienda su consumo por indicación médica.

“Beber agua durante la comida engorda”
El agua no aporta calorías, por lo tanto no engorda, ya se tome antes, durante o después de comer.

“Comer fruta como postre engorda”
La fruta aporta las mismas calorías antes, durante o después de comer. Es un alimento rico en fibra y, por esto, se recomienda consumirla antes, debido a su poder saciante. El aporte energético no depende del orden en que se ingieren los alimentos sino en los alimentos que se eligen y su cantidad.

“Los frutos secos engordan”
No engordan por sí mismos y tienen efecto saciante, pero en grandes cantidades y/o como suplementos de nuestra alimentación, nos harán ganar peso.

“Las grasas vegetales son más sanas que las grasas animales”
Es verdad, excepto las grasas de coco o palma. Estas son saturadas y, por tanto, perjudiciales. Aumentan el colesterol y son perjudiciales para la salud cardiovascular. Se utilizan mucho en la industria alimentaria, por lo que es importante leer las etiquetas y desechar los productos que contengan “grasas o aceites vegetales” pues utilizan el aceite de coco o palma. Los aceites de oliva y de semillas (girasol, maíz, soja) contienen grasas insaturadas que ayudan a reducir los niveles de colesterol en sangre.

“Los productos light son más sanos y ayudan a adelgazar”
El producto light aporta menos calorías que el de referencia pero sigue teniendo calorías. Si se abusa de estos productos se puede desequilibrar la ingesta energética y consumir más energía de la que gastamos y, por lo tanto, hacernos engordar.