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¿Dolor o no dolor?

Científicos investigan un gen maestro que actúa en ambos espectros y que podría conducir a una cura que aliviaría el dolor crónico.

Anestesiología

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¿Dolor o no dolor?

Steven Pete, desde muy pequeño, no siente el dolor por lo que a lo largo de su vida ha sufrido múltiples accidentes. Padece de una condición llamada “analgesia congénita”.

Pam Costa, en cambio, sufre de una enfermedad llamada eritromialgia que también es conocida como “síndrome del hombre en llamas”. En ella, los vasos sanguíneos se inflaman al punto de provocar un dolor constante e intenso que aumenta por el contacto físico, el estrés y las más mínimas variaciones de temperatura.Sus historias, relatadas en un artículo recientemente publicado en el diario La Tercera, se unieron cuando científicos de la Universidad de Yale comenzaron a estudiarlos. La insensibilidad al dolor de Steven podría ser el alivio al de Pam.

Los investigadores identificaron un gen maestro que actúa en ambos espectros del dolor y que está siendo estudiado con el fin de crear una droga que replique la condición de Pete para tratar a quienes padecen dolores crónicos de diversa intensidad.El medicamento no solo aliviaría la inflamación que causa el dolor, ni alteraría la neuroquímica cerebral. Su misión sería bloquear la trasmisión de dolor sin causas efectos secundarios.

Margarita Calvo, investigadora del dolor neuropático del Departamento de Anestesiología UC, explica que tanto Pete como Pam tienen afectado el mismo gen. “En uno, la mutación provoca que el gen se inactive y no sienta dolor. En el caso de Pam, sucede lo inverso. Es decir, este gen se activa más y ella siente el dolor más intensamente y por más tiempo”, dice.

Este gen –agrega Margarita Calvo- codifica los canales de sodio Nav1.7 que solo existen en las neuronas sensoriales del dolor que usan estos canales para activarse y envían una señal al cerebro que se percibe como dolor. “En el caso del paciente que no siente dolor, estos canales tienen una mutación que no les permite funcionar. En el caso del paciente con excesivo dolor, estos canales tienen la mutación inversa que hace que estén activos y señalizando dolor todo el tiempo, especialmente al existir temperaturas elevadas”.El descubrimiento de uno de los genes más importantes en la sensación de dolor tiene a grandes laboratorios buscando una terapia capaz de modular estos canales de dolor.


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