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Déficit de vitamina D en Chile

Falta de sol, una dieta desbalanceada y exceso de peso son algunos de los responsables de que cerca del 60 % de las mujeres mayores presenten disminución de este nutriente, fundamental para el desarrollo de nuestros huesos y músculos.

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Déficit de vitamina D en Chile

La vitamina D, más que un nutriente, es una hormona que ayuda al organismo a absorber el calcio y el fósforo para que se depositen en los huesos, lo que determina la resistencia de estos frente a los golpes. Es decir, la vitamina D ayuda a la mineralización ósea y también a la salud muscular. Esta hormona se encuentra fuera del cuerpo, por lo que las diversas fuentes para obtenerla son esenciales. Se pueden reconocer dos principales: la dieta y la síntesis de este nutriente en la piel a partir de la exposición a la radiación solar. 

El doctor Gilberto González, profesor asociado de la Facultad de Medicina UC y endocrinólogo de Red de Salud UC CHRISTUS, reconoce que tanto en nuestro país como en el resto del mundo el aporte de vitamina D a través de la alimentación es bajo, a excepción de Estados Unidos y algunas naciones del hemisferio norte, en donde ciertos productos se fortifican con este nutriente. Sin embargo, la adquisición de vitamina D proveniente de la comida no es superior a un 20 % de los requerimientos para lograr una óptima absorción del calcio y del fósforo. “De tal manera que es la exposición solar la fuente principal para adquirirla”, afirma el especialista. ¿Cómo lo hace? “La piel, al exponerse a los rayos ultravioleta de la luz solar, sufre una reacción fotoquímica que transforma precursores de vitamina D allí presentes en un producto más activo que termina finalmente incorporándose al organismo”.  

Es así como una exposición regulada al sol, fuera de los horarios de mayor riesgo, trae muchos beneficios al proceso del desarrollo óseo y muscular, ya que evita enfermedades como el raquitismo en la infancia y la osteoporosis en adultos. 

Chilenas, las más afectadas

La carencia de vitamina D es un factor común en el 60 % de las mujeres chilenas sanas en la adultez mayor según estudios realizados por el doctor González y su equipo. “En Santiago, esta cifra puede disminuir en verano, y en Punta Arenas, aumentar en invierno”, explica el especialista, aunque añade que esas variaciones son leves en comparación al índice deficitario que no varía mucho y que es responsable de una mayor predisposición a fracturas y osteoporosis en este grupo etario. La razón es que “al absorberse menos calcio a nivel intestinal, el organismo empieza a extraerlo de los huesos para mantener niveles normales de este mineral. Esto provoca una pérdida de la masa ósea y hace que el hueso se debilite y quede más expuesto a fracturas sin necesariamente sufrir un gran trauma”. 

Pero esto no es todo. La falta de vitamina D y la disminución del calcio, a su vez, generan mayor debilidad muscular, lo que reduce la capacidad para mantener el equilibrio y aumenta las probabilidades de caídas, muy frecuentes en los adultos mayores.

Un problema con tres causas 

El doctor González explica que existen tres motivos que explican por qué un alto índice de mujeres en la tercera edad presenta déficit de vitamina D:

  1. El envejecimiento de la población: a partir de los 50 años, la producción de vitamina D en la piel, estimulada por la radiación solar, disminuye su efectividad  hasta el 20 % en comparación con personas más jóvenes.
  2. Una dieta baja en vitamina D.
  3. Creciente grado de sobrepeso y obesidad: esto impide la síntesis de la vitamina, ya que al ser liposoluble, es atrapada por la grasa, lo que hace que no pueda transformarse en los metabolitos más activos de vitamina D.

Colaboración: Dr. Gilberto González, Endocrinología, Red de Salud UC CHRISTUS.

Reserva de horas: 22676 7000 / 22207 0727 / 22754 8800.

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