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Vacuna antimeningocócica

Información de interés sobre la vacuna anti meningocócica, preparada por la doctora Marcela Potin, pediatra infectóloga, jefe de la Unidad de Calidad y Seguridad Asistencial de Clínica UC San Carlos de Apoquindo.

Clínica San Carlos de Apoquindo

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Vacuna antimeningocócica

Invitamos a leer la siguiente información, preparada por la doctora Marcela Potin, infectóloga, jefe de la Unidad de Calidad y Seguridad Asistencial de Clínica UC San Carlos de Apoquindo y miembro del comité consultivo de inmunizaciones de la Sociedad Chilena de Infectología.

¿Cuál es la situación en Chile con respecto a esta enfermedad?

En nuestro país ha existido siempre esta infección. Pese a que siempre ha predominado un tipo de meningococo (el serogrupo B), en esta ocasión han llamado la atención dos situaciones: desde el año 2011 ha aumentado el número de casos de enfermedad meningocócica y, además, está circulando un tipo de meningococo que era muy inusual en Chile (el serogrupo W135), que este año da cuenta de alrededor del 70% de los que circulan en la Región Metropolitana. Este tipo es un poco más agresivo que los otros, pero afortunadamente se dispone de una vacuna eficaz.

¿Qué es el meningococo?

El meningococo es una bacteria que ingresa por la faringe, y puede desde aquí, por vía sanguínea llegar al cerebro o medula espinal, inflamando las membranas que lo envuelven (meninges) y ocasionando un cuadro de meningitis. También puede ingresar al torrente sanguíneo y no llegar al cerebro, sino solo mantenerse en la sangre causando una septicemia, que en su expresión más grave se llama meningococcemia. Existen alrededor de 13 serogrupos de meningococos, pero los que se aíslan más frecuentemente en los enfermos son A, B, C, Y y W135. La distribución de diferentes serogrupos es variable de un país a otro, según edad y además cambian en el tiempo.

¿Cómo se transmite la infección?

Esta bacteria puede encontrarse en la faringe en sujetos sanos (portadores asintomáticos) y estos, al igual que los pacientes con manifestaciones clínicas, pueden transmitirlo por la vía aérea a través de las gotitas respiratorias al toser y/o besar. Su transmisibilidad sin embargo es baja y requiere de la permanencia en contacto con un caso sintomático o portador por un lapso de unas 5 horas y en recintos cerrados. De hecho, no se han observado casos secundarios en este brote.

¿Quiénes son los más afectados?

Los grupos más afectados son los niños menores de 5 años y, en menor proporción, escolares y adolescentes. También por su condición son especialmente susceptibles los pacientes con algunas condiciones como falta de bazo, infección por el VIH y déficit de complemento.

¿Cuáles son los síntomas de la enfermedad?

Los síntomas generalmente son fiebre alta sin causa aparente, dolor de cabeza, que en lactantes se manifiesta como irritabilidad o llanto inconsolable. Puede además presentarse rigidez o dificultad para movilizar el cuello. También puede haber náuseas, vómitos, intolerancia a la luz, manchas rojas o de color vinoso en la piel y confusión. Si estos síntomas están presentes se debe consultar rápidamente en un centro asistencial para una adecuada evaluación médica y la realización de exámenes.

¿Es posible prevenir esta infección?

La enfermedad puede ser prevenida a través de vacunas y también ayudan las siguientes medidas:

¿Qué hacen las vacunas?

Las vacunas disponibles previenen la enfermedad producida por los serogrupos W135, A, C y Y a través de la producción de defensas (anticuerpos). Estas vacunas no protegen contra el serogrupo B que también está circulando. Para este agente está en desarrollo avanzado una nueva vacuna que podría estar disponible en 2 a 3 años más.

Las nuevas vacunas disponibles, llamadas conjugadas, no solo protegen contra la enfermedad, sino que tienen otro efecto notable, pues eliminan también el meningococo de la faringe de los vacunados y con ello reducen la transmisión a otros no vacunados, multiplicando su efecto. Para lograr ese efecto se requiere, sin embargo, que se vacunen el mayor número de niños posible y solo se logra con vacunas conjugadas.

¿Que tipos de vacuna existen para la enfermedad meningocócica?

Para mayor información, consultar en página web del Ministerio de Salud.

* Timerosal: Este preservante es usado hace 70 años en algunas vacunas y genera información en los medios y redes sociales por su presunta inseguridad para los niños, sugiriendo una asociación con trastornos neurológicos como espectro autista o trastornos del desarrollo como déficit atencional. Es importante precisar que la evidencia científica no ha demostrado ninguna asociación con lo mencionado y el Timerosal se sigue usando en la mayoría de los países del mundo sin riesgos.