Consejos para cuidadores
10 de Septiembre de 2010
El rol de los cuidadores es fundamental para optimizar la funcionalidad del paciente en su entorno, manejar adecuadamente los trastornos conductuales e identificar cambios significativos en el paciente que requieran atención médica.
Cuidar de un enfermo que sufre Alzheimer no es tarea sencilla y representa una carga emocional y física muy importante para el cuidador. Por eso, los especialistas recomienda a quienes tienen a su cargo una persona mayor con esta enfermedad adoptar algunas medidas que pueden mejorar las condiciones de ambos.
- Favorecer un ambiente tranquilo manteniendo la dignidad del enfermo.
- Establecer rutinas diarias: Las rutinas le dan seguridad al paciente y minimiza la ansiedad que puede gatillar problemas de conducta. Se recomienda establecer rutinas para el aseo personal, horarios de comidas y sueño, salidas a caminar, etc.
- Favorecer el ejercicio físico regular: paseos diarios según tolerancia, ayudan a mantener la capacidad funcional y mejoran la calidad del sueño.
- Mantener una comunicación simple y cariñosa: hablar mirando a los ojos, con voz suave y tranquila, reforzando lo que se dice con gestos.
- Simplificar las tareas e indicaciones
- Demuestre su cariño y preocupación comunicándose con él en los temas que a él le interesen, hablar de las cosas que recuerda, revisar álbumes de fotos, compartir tiempo en jugar (dominó, cartas, etc.).
- Potenciar las capacidades remanentes de la persona enferma: es beneficioso que la persona mantenga su independencia el mayor tiempo posible, por lo que permita que realice lo que él aún puede, aún cuando lo haga en forma imperfecta o lenta. Esto ayuda a mantener la autoestima y evita sobrecargar a los cuidadores. Por otro lado, evite exigirle más de la cuenta para que no se frustre y ayúdelo en lo que no puede realizar o en tareas de riesgo.
- Mantenga un entorno seguro: La pérdida de la memoria, del juicio y de la coordinación física aumentan el riesgo de sufrir accidentes en el hogar y fuera de él, por ejemplo: accidentes automovilísticos, perderse, sufrir caídas, accidentes domésticos con gas, ser víctimas de fraude o robo de dinero, etc. Para prevenirlos hay que preparar el entorno de manera segura, sacar alfombras sueltas, usar calentadores eléctricos, acompañarlo a realizar compras o trámites, adaptar el baño y escaleras, etc.
- Evitar discusiones innecesarias: recuerde que los conflictos causan estrés para usted y para el enfermo, y que los problemas derivados de los olvidos no son "culpa" del enfermo sino secundarios a la enfermedad.
- Consultar a un médico especialista en caso de sentirse sobrepasado por la situación. El cuidar a un paciente con demencia es una tarea muy demandante, tanto física como psicológicamente y para poder realizarlo bien hay que cuidarse.
Programa de Geriatría Red Salud UC, Unidad de Memoria
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