En invierno no hay casa que no cuente con algún sistema de calefacción que ayuda a eludir el frío ambiente. Muchas veces, estos mismos aparatos que calientan nuestro hogar pueden aportar contaminantes peligrosos para la salud de las personas. Por eso es tan importante tener algunos cuidados.
Puede ser que no se huelan ni se vean, pero representan un peligro para nuestra vida y la de nuestras familias. El Dr. Juan Carlos Ríos, director ejecutivo del Centro de Información Toxicológica UC (CITUC), y la enfermera Marli Bettini, subdirectora de la misma entidad, entregan algunas recomendaciones para cuidarnos de la contaminación intradomiciliaria.
Los especialistas explican que las principales fuentes contaminantes al interior del hogar suelen ser la quema de combustibles para calefaccionar y cocinar; los hábitos de las personas que conviven en la misma casa como el tabaquismo, la ventilación, el uso de sustancias químicas para limpieza, desinfección o control de plagas y, en algunos sectores, el hacinamiento.
Uno de los principales contaminantes -y acaso el más peligroso- es el monóxido de carbono. No tiene olor y no somos capaces de detectarlo.
Estos contaminantes pueden también contribuir al desarrollo de enfermedades respiratorias crónicas y, en algunos casos, cáncer. Las personas más vulnerables a su acción son los niños y los adultos mayores. Los niños porque tienen ciertas características anatómicas y fisiológicas que los hacen más sensibles y porque respiran más aire en relación con su peso corporal, entre otras cosas. Los adultos mayores porque muchos de ellos tienen enfermedades pulmonares crónicas o están postrados y también porque tienen más dificultad para el control de temperatura lo que los hace pasar más tiempo cerca de las fuentes de calefacción.
Lo más importante, dicen los especialistas, es detectar precozmente cualquier indicio de intoxicación. El dolor de cabeza es un buen indicador, lo mismo que la irritación de la nariz o que un niño refiera sentirse mal. Cuando ello ocurre, la primera medida es abrir inmediatamente puertas y ventanas y sacar a la persona a un ambiente más aireado para que pueda respirar de mejor manera.
Para prevenir, Juan Carlos Ríos y Marli Bettini recomiendan:
Si sospecha de una intoxicación -además de las medidas señaladas- es muy importante tener a mano el teléfono del CITUC: (56 2) 635 3800