Periostitis, ¿mal de los corredores?

Periostitis, ¿mal de los corredores?

La periostitis es una condición muy frecuente en atletas y en particular en corredores de fondo. Es también conocida como síndrome de estrés medial de la tibia o shin splint. Está incluida dentro de las lesiones por sobreuso, como también lo son las fracturas por estrés y la tendinopatía aquiliana.

 
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Dr. Jorge Filippi Nussbaum, Traumatólogo Cirugía Tobillo y Pie

La causa es una inflamación de los tejidos alrededor de la tibia debido a una sobrecarga repetida durante la carrera que sobrepasa los mecanismos reparativos del organismo.

El periostio es una membrana que cubre al hueso y le proporciona irrigación, nutrición y sensibilidad. A esta membrana se unen los músculos que llegan a la tibia. Por ello, la periostitis," puede estar dada no sólo por la inflamación del periostio, sino que también de los músculos y tendones adyacentes.

Este cuadro se caracteriza por dolor en la cara anterior de la pierna ya sea en la parte interna o externa. El síntoma más claro de esta lesión es un dolor que aparece al iniciar la actividad física y que disminuye después de un corto periodo de calentamiento, pero que vuelve a aparecer y con más intensidad, cuando se lleva un tiempo corriendo. El corredor experimenta una sensación de dolor o quemazón en la zona afectada. Este dolor se atenúa progresivamente después de algunos días de reposo y reaparece al volver el paciente a la actividad deportiva. Cuando el cuadro se hace más severo, el dolor puede ser permanente e incluso estando en reposo. Es en este momento en el que hay que consultar al traumatólogo para descartar alguna lesión más importante como una fractura por estrés de la tibia.

Los factores que pueden provocar una periostitis son:

- Entrenamiento incorrecto. Es decir un aumento brusco en la intensidad o la duración de la actividad física.

- Correr sobre superficies muy duras o muy irregulares.

- Zapatillas inadecuadas o gastadas.

- Pies hiperpronados tienen mayor riesgo de desarrollar periostitis.

- Asimetría de extremidades inferiores

¿Cómo se trata?

En etapa aguda hielo y reposo. El reposo no necesariamente es suspensión total de las actividades físicas. Se puede disminuir la carga de entrenamiento, ya sea en distancia o frecuencia. También se puede cambiar a ciclismo o natación para mantener capacidad aeróbica. Este reposo es variable, dependiendo de la severidad de los síntomas y puede ir desde 2 a 6 semanas. El hielo es muy útil y puede ser aplicado por periodos de 20 minutos después de la actividad física, o varias veces al día. Antiinflamatorios o paracetamol también son de ayuda.

- Modificar programa de entrenamiento, disminuir intensidad, frecuencia y duración

- Realizar ejercicios de bajo impacto (elíptica, bicicleta, etc.)

- Retorno gradual a la actividad deportiva si no hay dolor

- Realizar elongación y fortalecimiento regular de extremidades inferiores y de tronco (glúteos, abdominales y cadera)

- Zapatillas adecuadas al tipo de pisada y con absorción de impacto

- Cambiar zapatillas cada 400 a 600 kilómetros.

- Considerar el uso de plantillas en caso necesario.

- Kinesiología y fisioterapia. (ejercicios, tens, etc.)

En resumen, la periostitis es uno de los cuadros por sobreuso más frecuente en corredores. La prevención es fundamental, en especial con adecuado entrenamiento y zapatillas. Cuando se presenta, es importante disminuir la carga de entrenamiento y cambiarla transitoriamente por actividades de bajo impacto. Hielo, antiinflamatorios y ejercicios de elongación y fortalecimiento son el tratamiento inicial. Cuando el dolor se hace constante o en reposo, es recomendable consultar a un traumatólogo. Un diagnóstico adecuado y un tratamiento precoz permitirán una pronta vuelta al entrenamiento.